Decimosexto Domingo del Tiempo Ordinario

DEL DIA DE DESCANSO AL RESTO DE LA SEMANA

Tomar el día de descanso de corazón tiene un significado importante en la forma en la cual vivimos nuestras vidas, práctica y espiritualmente. La parte práctica es evidente superficialmente. Dedicar un tiempo para la Misa dominical, tranquilo y el tiempo para estar con otras personas requiere planificación y compromiso. Hay una dimensión practica de los beneficios físicos y emocionales de ese tiempo puesto aparte y alejado del estrés y la ocupación de nuestras vidas del diario también. El impacto espiritual del día de descanso puede tomarse algo de tiempo para empezar a percibirse. Cuando ponemos a Dios en primer lugar en nuestras vidas, todo lo demás se acomoda de una manera más santa. Empezamos a ver la gracia de Dios en las circunstancias diarias de nuestras vidas, y a crecer en entendimiento de lo que estamos haciendo y cómo estamos llamados a actuar. Sabemos quiénes somos ante la vista de Dios, y quienes somos como hijos de Dios.

Lecturas de hoy: Jer 23:1-6; Sal 23 (22):1-3, 3-4, 5, 6; Ef 2:13-18; Mc 6:30-34