Hacer oir a los sordos

Hoy también muchos los que necesitan de alguien que les ofrezca medios para recuperar la fe. Uno de los grandes retos de nuestra comunidad, ha de ser conseguir que sean más las personas que recuperen la fe. Una comunidad verdaderamente evangelizadora debe asumir esta tarea. Todos estamos llamados a evangelizar porque todos estamos llamados a continuar el camino del Señor que, como hemos leído en el salmo «da pan a los hambrientos» y «trastorna el camino de los malvados». Por otra parte, la curación del sordomudo nos ha de conducir no solo a la acción sino también a la escucha de los demás. Entre las habilidades comunicativas de las personas no solo está el hecho de hablar, sino también el de escuchar, y no siempre lo hacemos. Hablamos a menudo tal vez con Dios, pero no le escuchamos lo suficiente, y hablamos con los demás, y no siempre les dedicamos tiempo de escucha… Hay que aprender la lección: el Señor «hace oír a los sordos y hablar a los mudos». Y, con mucha frecuencia, Dios habla por boca de los demás.

Rev. Alejandro Marca Mansilla, Pastor.