La Sagrada Familia

Esta realidad me hace pensar en que la familia de Nazaret rezumaría afecto en la sencillez y en la vivencia religiosa, y continúa siendo referente para muchas familias de hoy y, también, para nuestras comunidades cristianas. Podemos pensar en muchos valores que se ponen en juego en la primera instancia acogedora y educativa que es la familia. Somos personas en relación en medio de la vida, con la familia, con los vecinos, con todos, entre los cristianos en el seno de nuestras parroquias. Nos podemos preguntar: ¿Qué tiempo dedicamos a la pareja, a la familia, a los hijos, a los demás, a las buenas relaciones con todo el mundo? ¿Cómo lo hacemos? ¿Cómo mantenemos vivos los valores familiares que nos han ayudado a crecer y que nos dan el calor necesario para vivir y convivir? Ante las realidades diversas de la familia y de las relaciones complejas de la vida, ¿qué hay, ¿qué sabemos, si somos con ellos comprensivos y respetuosos? ¿Qué papel juegan nuestras familias en la orientación de la experiencia de la fe, la identidad cristiana y la vivencia?

Que el ejemplo de la Sagrada Familia nos ayude a hacer nuestros propósitos para el año que se avecina.

Rev. Alejandro Marca Mansilla, Pastor.