Epifanía del Señor

Los que ya están satisfechos con lo que ya saben, los que se aferran a las cómodas o pretendidas seguridades que tienen, los resignados en que la vida es así, no buscan porque piensan que ya tienen bastante. Los que se reconocen por los dones recibidos, los que cogen al vuelo el día a día con posibilidades y limitaciones estarán atentos a cualquier indicio por pequeño que sea, para avanzar, para ir más allá de las certezas o de las incredulidades.

La fiesta de la Epifanía nos adentra en lo más profundo del misterio de Navidad: Dios hecho humanidad en Jesús, que nos invita a amar sin fronteras. Se nos viene a decir, cada año, que la luz existe en el misterio de Dios y las tinieblas no la pueden ahogar, y que se deja encontrar por todos los que sinceramente la buscan, de cualquier cultura o religión. Nos viene a decir que la luz es patrimonio de toda la humanidad.

Rev. Alejandro Marca Mansilla, Pastor.