Camino cuaresmal

Así nos preparamos a la Vigilia Pascual. Por otro lado, el evangelio de Lucas describe la confesión de fe de Jesús. Después de su bautismo en el Jordán, impulsado por el Espíritu, se retira al desierto, al silencio y a la oración. Concluye el período de su soledad y experimenta la tentación del maligno y supera la prueba respondiéndole: «Está escrito». Confiesa su fe en Dios Padre. Pablo nos dice: «Si crees en tu vida cotidiana que Dios resucitó a Jesucristo entre los muertos, te salvarás». La Iglesia nos exhorta en este primer domingo de Cuaresma a entrar en el desierto cuaresmal con los pies descalzos, las manos vacías para que se llenen de silencio y de dones salvificos. Entremos con los ojos fijos en el Señor y en nuestros labios las palabras para confesar nuestra fe. Entremos para descontaminarnos de los ruidos, de las luces fatuas y de toda ambición de poder y placer. Seamos ofrenda y confesión de fe.

En este tiempo además tenemos la oportunidad para que las actividades parroquiales, como el retiro cuaresmal, la catequesis, conferencias, predicaciones, «Vía Crucis» y otros actos de piedad religiosa, nos ayuden en el camino de renovación parroquial. Sin dudas las actividades serán intensas. Algunas provienen de la antigüedad y otras tienen el corte creativo de hace unas décadas. Todas ellas tienen el objetivo flechado a realizar la renovación de la vida cristiana, fundada en la muerte y resurrección de Cristo. Todo está orientado a prepararnos a todos los bautizados a la renovación de las promesas bautismales en la Vigilia de la Pascua y a los «iluminados» a recibir los sacramentos de la iniciación cristiana.

Dios los bendiga y que tengan un camino lleno de bendiciones en este tiempo cuaresmal.

Rev. Alejandro Marca Mansilla, Pastor.