Tú sabes que te quiero

Jesús no exige a Pedro que le pida perdón por la triple negación, antes bien le declara su afecto y cariño, muestra inequívoca de su predilección pues en nada merma la estima que tiene para aquel a quien había señalado coma la piedra solida sobre la que edificarla su Iglesia. Y esto lo hace de una forma admirable solicitando su amor en forma de pregunta: Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que estos? Le llama Simón, como queriendo remontarse a la situación primera antes de confirmarle como Pedro, como queriendo hacerle recordar toda la trayectoria de su vida, desde que fue invitado a formar parte de las filas de Jesús. Y así se lo pregunta tres veces coma queriendo arrancarle con la máxima suavidad aquella espina que se le había quedado clavada en el corazón de Pedro par causa de la triple negación.

Ante la suavidad de Jesús, Pedro va cediendo fuerza y al final se siente envuelto por el gran amor del Maestro, a quien reconoce sabedor de todo lo que a él le ocurre. No estima Pedro en ningún momento a Jesús coma Juez que le reprocha lo que hizo con él; tenía Jesús perfecto derecho a desposeerle de la estima que había depositado en Pedro, sin embargo, ha querido recuperarle para la causa de su reino y le ha devuelto su dignidad. La respuesta de Pedro a cada una de la triple pregunta que Jesús le hace a la orilla del Lago es a la vez una confesión y una declaración de confianza absoluta en el maestro: Señor, tú conoces todo, tú sabes que te quiero.

Que tengan una semana llena de bendiciones.

Rev. Alejandro Marca Mansilla, Pastor