Pentecostés

Y no hay una contradicción entre unidad y multiplicidad, al contrario, ambas son inseparables. Esta pluralidad-unidad encuentra uno de sus más acabados reflejos en la asamblea litúrgica. En ella hallamos variedad de ministerios, en una Iglesia ministerial toda ella, al servicio de una porción del Pueblo de Dios reunido para celebrar la fe en Cristo. Como sostiene Sacrosanctum concilium (28) «en las celebraciones litúrgicas, cada cual, ministro o simple fiel, al desempeñar su oficio, hará todo y solo aquello que le corresponde por la naturaleza de la acción y las normas litúrgicas» y además, «cada uno de los miembros de este cuerpo recibe un influjo diverso» (26). Unidad y diversidad expresadas y experimentadas en la liturgia. El libro de los Hechos nos presentaba la oración como una de las actividades principales de la Iglesia. También lo ha de ser para nosotros. Seamos conscientes de que la Eucaristía es oración que se desarrolla bajo la acción del Espíritu.

Toda esta realidad litúrgica, esta llamada a que la podamos plasmar en nuestra vida como comunidad parroquial, justamente cobra importancia especial en este año en que estamos formando parte del programa Renueva mi Iglesia. Es la oportunidad para poner a trabajar los dones y carismas que Dios ha enviado en cada uno de nosotros.

Que tengan un feliz domingo y feliz pascua de Pentecostés

Rev. Alejandro Marca Mansilla, Pastor.