Nuestra vocación es la libertad

Y ahí es donde la enseñanza de Pablo a los Gálatas nos parece decisiva: Para vivir en libertad, Cristo nos ha liberado. Por tanto, manténganse firmes, y no se sometan de nuevo al yugo de la esclavitud. Recuerda el apóstol el desorden original que introdujo Satán con su engaño a Adán, la propuesta de rebeldía frente a un Dios, que, según Satanás, había puesto excesivas limitaciones a la condición del hombre. Adán acarreó a la humanidad una herencia de engaño y mentira, que le privaba de la libertad radical con que Dios le creó. La libertad no excluye la responsabilidad y de eso es de lo que Satanás quiso liberar a Adán; las consecuencias fueron más bien otras y ahí comenzó la historia del dolor y sufrimiento al no ver cumplida la falsa promesa de series como Dios.

Juan el ap6stol escribe: la verdad los hará libres en un contexto en el que dice de Jesús que Él es la Verdad y la Vida; que Jesús es la Luz que ha vencido al mundo de las tinieblas, al príncipe de la mentira.  Pablo saldrá en defensa de los gálatas, advirtiéndoles del riesgo de caer de nuevo en la esclavitud del egoísmo, que es la tendencia más vinculante y que acaba destruyendo la verdadera libertad. Siendo un don la libertad no es un absoluto, ni siquiera el valor supremo; está limitada por el amor mutuo, síntesis de toda ley.

Que tengas todo un feliz día.

Rev. Alejandro Marca Mansilla, Pastor.