Mensajes de nuestro párroco

La Mesa, la Misa, La Cena con Jesús: A Corpus Christi

(Junio 18, 2017)

Con gozo estamos celebrando la festividad del cuerpo y sangre del Señor. Jesús quiso quedarse con nosotros hasta el final de los tiempos en el pan consagrado, como lo había prometido después de la multiplicación de los panes y los peces y realizó esta promesa en la noche del Jueves Santo. En la eucaristía y en todos los sagrarios de la tierra está presente el mismo Jesucristo que murió y resucitó por nosotros.

El sacramento de la eucaristía es el sacramento por excelencia porque contiene al mismo Cristo, que se hace presente para darnos su vida, alimentándonos con su cuerpo y sangre y transformándonos con su gracia. Él mismo nos dice que "el que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna". En efecto, su carne inmolada por nosotros, es alimento que nos fortalece; su sangre, derramada por nosotros, es bebida que nos purifica.




Solemnidad de la Santisima Trinidad

(Junio 11, 2017)

Estaba Agustín paseando por la playa pensando sobre el Misterio de la Santísima Trinidad; ¿cómo era eso que: El Padre es El Hijo, El Hijo es El Padre, EL Padre y El Hijo son El Espíritu Santo, y que El Espíritu Santo es el Padre y El Hijo, etc. Por supuesto que su cerebro mortal no concebía la idea, más bien, se enredaba cada vez más. En eso vio a un niño que estaba, con una pequeña conchita, sacando el agua del mar y echándola en un pocito en la arena.

¿Qué haces niño? – preguntó Agustín. ¿No lo ves?, estoy sacando toda el agua del mar para vaciarla en este pocito – dijo el niño. Pero… ¿no te das cuenta que eso es imposible? – replicó Agustín. Agustín – le dijo el niño – es mucho más fácil que yo logre hacer esto, que tú comprendas el Misterio de la Santísima Trinidad.




Pentecostés: Manifestación Gloriosa de Dios en el Espíritu Santo

(Junio 4, 2017)

Hemos escuchado que las promesas de Dios siempre se cumplen, y claro que es así, porque Dios es un caballero, es Padre de ternura y amor que nunca deja solos a sus hijos y camina al lado de ellos y eso se ve ratificado a lo largo de toda la Historia de Salvación, camina con su pueblo elegido, lo saca de la esclavitud y le da en herencia una tierra que mana leche y miel, y a pesar de la desobediencia de sus hijos los ama hasta el extremo, hasta entregar a su propio hijo a la muerte y muerte de cruz, y más aún, sigue siendo firme a las promesas hechas, “yo no los dejaré solos, les enviaré el Espíritu Santo” pero…

¿Quién es el Espíritu Santo? el Espíritu Santo es la Tercera persona de La Trinidad que Procede del Amor reflejado entre Dios Padre y Jesús su Hijo y es el Señor y dador de Vida y nos es dado como un regalo de Dios como un Don Sagrado a todos nosotros los hombres, dado que es la Persona que refleja el Amor del Padre y del Hijo que mejor regalo que su manifestación de amor. Este mismo Espíritu es el que nos invita a que demos un Sí de aceptación a la acción salvadora de Jesús lo cual se manifiesta hoy en nosotros a través de un encuentro personal con Él, donde lo conocemos, pero no un conocimiento meramente de solo verdades, como de que Él es el Hijo Vivo de Dios, que nació de Santa María La Virgen, que murió por la redención de nuestros pecados en la Cruz, de que está sentado a la derecha de Dios si no que es verdaderamente un encuentro vivo personal con Él..




¡Más allá del sol hay un dulce hogar!

(Mayo 28, 2017)

Como todo ser humano, los discípulos, también estaban confundidos y no sabían bien si aquella despedida era para siempre, pues cuando murió eso creían también pero el Maestro los sorprendió con la resurrección. Esta vez también les habla de una despedida inminente: Ya no lo volverían a ver con los ojos de la carne, por eso en sus corazones brotan sentimientos de tristeza y de nostalgia. Sin embargo también viene a su mente la promesa: "Yo estaré con ustedes hasta el fin del mundo". ¿Cristo se va pero se queda? ¿Cómo es eso?, dirían los discípulos. ¡No entendemos esta paradoja, Maestro!

Amigo lector, tampoco nosotros entenderemos el misterio de la Ascensión del Señor a los cielos si no abrimos todo nuestro ser a la gracia de la fe: Para Dios es posible lo que para los hombres es imposible. Dice el Evangelio que mientras Jesús se despedía "se separó de ellos, los bendijo y subió al cielo".




La importancia de la coherencia entre las palabras y el testimonio de vida

(Mayo 21, 2017)

Todo el tiempo litúrgico de la pascua hemos celebrado la experiencia del amor infinito de Dios que, al resucitar, ofrece vida eterna al hombre que cree en él: “el que cree en mi tendrá vida eterna”. Pero en el mismo contexto, llega el tiempo de dar a Dios una respuesta de amor en nuestra vida cristiana de todos los días. "Si me amáis guardaréis mis mandamientos" nos dice Jesús en el evangelio. Es decir, Jesús toca el tema de la coherencia entre obras y palabras, palabras y testimonio de vida. y nosotros queremos ser coherentes ofreciéndole las obras de nuestro amor.

Cuando un amigo se va le decimos cuánto lo queremos, le pedimos sus consejos y recomendaciones, le recordamos las experiencias bellas, le hacemos muchas promesas. La noche del jueves santo el cenáculo se transformó en escenario de una despedida, la más histórica, la más trascendental. Jesucristo sabía bien que era el último encuentro que tendría con sus amigos y lo aprovechó para dejarnos un regalo, una recomendación y una promesa: El regalo fue el sacramento de la eucaristía; la recomendación: su mandamiento de amor; la promesa: el Espíritu Santo con la abundancia de sus dones.




¡El hombre está hecho para ser feliz!.

(Mayo 14, 2017)

Todos los seres humanos presumen saber toda la verdad y todas las verdades entre cielos y tierra, pero la verdad es solo Dios es la verdad plena. Las demás, son acercamientos, buenas intenciones, intentos y demás. A través de la historia, el ser humano siempre ha puesto en tela de juicio muchas seguridades y todo lo cuestiona, lo relativiza. Es lo que le ocurrió al apóstol Tomás, y a quien Jesús le dio la respuesta más clara: "Yo soy el camino, la verdad y la vida" y que cree en mi, tiene vida eterna.

"Jesús es el camino. No es uno de tantos caminos. "Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie va al Padre sino por mí". Jesús se nos presenta como aquel que da sentido pleno a la existencia, como el que es capaz de satisfacer nuestro deseo de felicidad, de gozo, de vida plena. Siguiéndole a él todos los valores y las esperanzas e ilusiones humanas se hacen más plenas; todos los esfuerzos que hacemos los hombres al servicio de una vida mejor pueden llegar más a fondo, pueden alcanzar una amplitud insospechada. Reconociendo a Jesús como el camino.







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