Mensajes de nuestro párroco

Pagamos muchos impuestos…

(Octubre 22, 2017)

En la sociedad pagamos muchos impuestos y tasas, pero abramos los ojos a la realidad, los más altos impuestos no son los que pagamos al estado, para que contribuyan a mejor carreteras, atender escuelas, salud pública, financiar nuestra seguridad social, ayudar a los más necesitados y tantas cosas necesarias, que solo el estado puede y debe hacer. Hay muchos otros impuestos que no pagamos en dinero pero que son muy importantes. ¿Cuántas veces por respeto humano no nos atrevemos a decir lo que de verdad pensamos? Preferimos callarnos, guardar silencio. Ahí pagamos un impuesto muy alto, vendemos nuestra propia autenticidad, nuestra libertad, nuestra dignidad, todo con tal de que los demás nos sigan aceptando, todo para que nos adaptemos a ellos..

Pagar impuestos al Cesar no solo es dar una moneda era hacerse siervo del Cesar, obediente a sus normas, era su esclavo por eso Jesús pregunta con ironía: ¿De quién es el rostro que figura en la moneda? Si es del Cesar hay que devolverle al Cesar, pero al Cesar hay que darle solo el dinero, no la vida, no el honor, menos la libertad; todo esto pertenece a Dios y anda más que a Dios.




Dios nos invita al Banquete

(Octubre 15, 2017)

El Señor invita a un banquete generoso, delicioso. Hay prisa de parte del anfitrión: DIOS. Pero los convidados o tienen prisa. Que contrastes entre la prisa de Dios y la lentitud o tardanza para responderle el hombre a Dios. Que contraste entre la abundancia de Dios que ofrece y la necesidad que tiene el hombre de hambre de Dios. Nada parecido con la realidad del mundo de hoy, donde se ofrece comida y todos llegan y nunca alcanza. Somos gente de gran necesidad pero sin prisa. ¿Por qué no sentimos prisa ante la invitación de dios? ¿Por qué le damos largas a su invitación? Tres razones les ofrezco. 1. La ignorancia. 2. Distraídos de los engaños y 3. El orgullo de los arrogantes..

La primera: tenemos necesidad pero desconocemos la necesidad. La segunda, tenemos necesidad y grande pero llenamos esta necesidad el o primero que nos ofrezcan sin ser la mejor, la correcta, y la verdadera. La tercera, el orgulloso se queda a la mitad del camino. Le da muchas vueltas, lo piensa mucho, saca estadísticas, ejemplo: no necesito, lo tengo todo, nada que ver, que vallan los demás, los hambrientos. Otros dicen: yo conozco la biblia mejor que ningún otro. ¿Qué hace Dios ante esta situación? Cuando nos encuentra en la ignorancia, en el engaño, en el orgullo, usa su creatividad inagotable y su misericordia.




Dueño, Viñador, Viña, homicidas, premio o castigo…

(Octubre 8, 2017)

Por tercera semana consecutiva, la liturgia de la Palabra nos presenta a Jesús quien explica a sacerdotes y fariseos la historia de la salvación: El amor infinito que Dios tiene por su pueblo a pesar de la infidelidad pertinaz en la que el hombre se empeña en vivir. Jesús usa una parábola para describir su propia autobiografía y dejo claro que Lo matarían pero que al tercer día y resucitaría..

El dueño de la viña contrató viñadores para que administraran su viña creyendo que lo harían en modo justo como signo de confianza y gratitud pero los viñadores dominados por la ambición de lo material, mataron a todos los enviados de su amo e incluso cuando el amo envió a su propio Hijo con la esperanza de que al menos a él lo respetaran, no fue así: la tentación fue muy grande: "Hay que matar al hijo y quedarse con su herencia". Tentación que sigue dominado en el mundo de hoy sin escrúpulo alguno en muchos casos.



¡El verdadero amor se traduce en obras reales!

(Octubre 1, 2017)

Obedecer a Dios implica cumplir sus exigencias, a veces duras, incomprensibles e imprevisibles. Muchas veces nuestras prácticas religiosas pierden su valor cuando por medio de ellas solo buscamos seguridades humanas y beneficios materiales. ¡Cuántas veces encontramos cristianos que solo están para criticar y poner todo en duda o tela de juicio, incluso hasta la palabra de Dios como aparece en Ezequiel 18, 25-28 cuando dice: ¿Conque es injusto mi proceder? ¿No es más bien el proceder de ustedes el injusto?.

La parábola de los dos hijos es esencial en esta enseñanza de decir si pero hacer lo contrario, "Un padre tenía dos hijos": La diferencia entre los dos hermanos retrata dos categorías de la sociedad hebrea: Los que se creen justos y que no necesitan conversión; y los pecadores que sienten la necesidad de convertirse. Los fariseos se sintieron aludidos porque "dicen y no hacen". Se acordaron seguramente de aquel dicho de Jesús: "No todo el que dice ¡Señor, Señor! Entrará en el Reino de los cielos, sino el que hace la Voluntad de mi Padre"..




¡El verdadero amor se traduce en obras reales!

(Octubre 1, 2017)

Obedecer a Dios implica cumplir sus exigencias, a veces duras, incomprensibles e imprevisibles. Muchas veces nuestras prácticas religiosas pierden su valor cuando por medio de ellas solo buscamos seguridades humanas y beneficios materiales. ¡Cuántas veces encontramos cristianos que solo están para criticar y poner todo en duda o tela de juicio, incluso hasta la palabra de Dios como aparece en Ezequiel 18, 25-28 cuando dice: ¿Conque es injusto mi proceder? ¿No es más bien el proceder de ustedes el injusto?.

La parábola de los dos hijos es esencial en esta enseñanza de decir si pero hacer lo contrario, "Un padre tenía dos hijos": La diferencia entre los dos hermanos retrata dos categorías de la sociedad hebrea: Los que se creen justos y que no necesitan conversión; y los pecadores que sienten la necesidad de convertirse. Los fariseos se sintieron aludidos porque "dicen y no hacen". Se acordaron seguramente de aquel dicho de Jesús: "No todo el que dice ¡Señor, Señor! Entrará en el Reino de los cielos, sino el que hace la Voluntad de mi Padre"..




¡La Alegría del deber cumplido!

(Septiembre 24, 2017)

El apóstol Pablo con grande convicción nos pone hoy ante la alternativa de que elegir: Morir o seguir viviendo. Para el apóstol, Morir es una ganancia, y su certeza está en que a conciencia cree haber llevado una vida digna del Evangelio desde que conoció a Cristo. Leamos atentamente su testimonio:.

Ya sea por mi vida, ya sea por mi muerte, Cristo será glorificado en mí. Porque para mí, la vida es Cristo, y la muerte, una ganancia. Pero si el continuar viviendo en este mundo me permite trabajar todavía con fruto, no sabría yo qué elegir. Me hacen fuerza ambas cosas: por una parte, el deseo de morir y estar con Cristo, lo cual, ciertamente, es con mucho lo mejor; y por la otra, el de permanecer en vida, porque esto es necesario para el bien de ustedes. Por lo que a ustedes toca, lleven una vida digna del Evangelio de Cristo” (Fil 1, 20-24. 27).

Se duerme bien, cuando la conciencia está tranquila porque sabes que has puesto todo de tu parte para hacer bien las cosas, ciertamente somos humanos y fallamos, como Pedro, pero Jesús lo perdonó, justo porque en su corazón nunca hubo intención de maldad. Pedro siempre estuvo dispuesto a dar la vida por Jesús y así terminó: Siendo testigo vivo entregando su propia vida al martirio, al punto que cuando llego el día de su martirio dijo a sus verdugos: No soy digno de morir como mi Maestro y por eso, pidió que lo martirizaran colgando de los pies con su cabeza hacia abajo






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