Mensaje del Santo Padre Francisco para la Cuaresma 2018

La fe hace firme la esperanza

(Agosto 11, 2019)

La fe abre nuevos horizontes y confirma las promesas de futuro que nos permiten afrontar con mayor valor las dificultades entre las que transcurre nuestro presente. La fe nos permite asomarnos con la garantía de la revelación superior a ese mundo trascendente que da un nuevo sentido a la existencia humana.

Creer no es solo aceptar las verdades propuestas como sí de una declaración de fidelidad se tratara. Creer es ampliar nuestra visión de la realidad, aceptando esa ampliación como un auténtico progreso sobre la limitación de otras visiones carentes de fe. Esto quiere decir que la fe no coarta la libertad ni el progreso sino todo lo contrario: la fe abre horizontes insospechados y fortalece nuestra capacidad de afrontar las dificultades para que las realidades humanas no se conviertan en catastróficas.




Mensaje del Pastor

(Agosto 4, 2019)

A lo largo de estos domingos he tratado de conectar con los domingos anteriores, ya que cada domingo se encuentra conectado, mediante la lectura secuencial del evangelio. En los domingos que siguen escuchamos una serie de textos del capítulo doce del evangelio de San Lucas que tienen un carácter sapiencial, puesto que invitan a la confianza y al realismo en el uso correcto de los bienes que poseemos. Jesús, con sus discípulos, continúa su camino hacia Jerusalén donde culminará la entrega de su vida. Durante el camino, se le acerca «uno de la gente» que le dice: «Maestro, dile a mi hermano...». Jesús parece que en un principio rechaza entrar en el litigio entre dos hermanos. Como en muchos pasajes el evangelista San Lucas no concreta quien es este «uno de la gente». Es tal vez una referencia vaga como si se dirigiera a cualquier persona, por tanto también a cada uno de nosotros.

La misión de Jesús no es venir a solucionar nuestros problemas cotidianos. Del evangelio a menudo hacemos un uso interesado y «práctico». He experimentado en algunos lugares que me han dicho, «Padre», «diga algo en la homilía que nos dé pistas prácticas de cómo debemos actuar en la vida de cada día». Frente a ello, me viene las palabras del apóstol Pablo cuando nos dice: «Aspirad a los bienes de arriba, no a los de la tierra». Alguien podría pensar que se trata de una exhortación a prescindir de las realidades temporales para pensar únicamente en la vida futura. Nada más lejos de la verdad. Jesús pide una actitud de «vigilancia», tema que tratará más profundamente el próximo domingo.




Dialogo con Dios

(Julio 28, 2019)

Hoy en este domingo podemos estar seguros, de que Dios nos escucha, esto se desprende de la misma realidad creacional que hizo al ser humano responsable y libre. Esto supone que Dios dotó al hombre de todos los recursos necesarios para su plena realización. En palabras de Santa Teresa de Jesús, “Dios ha hecho al hombre capaz de Él”. El desvío de esta realización se da cada vez que la criatura olvida su condición creacional y pretende otra realización que no es la que responde al designio del Creador.

JEs por tanto la responsabilidad personal la que nos invita a recurrir al Señor, nuestro Dios, cuando nos sentimos faltos de recursos para conseguir lo que queremos. Nuestra voluntad no es un absoluto que pueda desafiar a la voluntad de Dios. Conviene que agucemos el ingenio para descubrir esa voluntad divina que ciertamente nos facilitara la corrección necesaria de nuestras pretensiones en aras de alcanzar lo que verdaderamente queremos.




María ha elegido la mejor parte

(Julio 21, 2019)

La famosa expresión de Jesús ante las quejas de Marta por sentirse agobiada ante la ingente tarea de la casa no es una confirmación de que la vida contemplativa (vida de oración) es mejor que la vida activa. Jesús sabe y valora la acción de Marta, pero le duele que ella eche a perder su disponibilidad al pretender cotizar lo que solo tiene valor en la línea del servicio. Servir a Jesús, o servir a los demás, puede entenderse como una contraprestación de servicios y entonces su valor se reduce al derecho a una recompensa.

Jesús responde a Marta que hay algo mejor que servir de esa manera. No es fácil entender la importancia que Jesús da a la escucha de la Palabra. Escuchar la palabra de Dios para analizar desde ella la realidad y que nos ayude a comprender todo aquello que es conforme al designio salvífico de esa palabra, es ciertamente la mejor parte. Ya no se trata de prioridades ni de preferencias es simplemente lo mejor que podemos hacer.




Haz esto y tendrás vida

(Julio 14, 2019)

Creo que más clara no podía ser la invitación que la Palabra de Dios nos dirige hoy, invitándonos a que busquemos con humildad al Señor. Si verdaderamente nos dirigimos a El nuestro corazón vibrara al sentir que es EI quien calma nuestra sed sin acallarla. Es tanta la vida que sentimos cuando Él nos escucha que no nos basta beber hasta saciamos, sino que tanto deseamos el agua de vida que queremos tener sed. Sed del Dios vivo, del Dios que no apaga mi sed, sino que nos calma y serena al mostrarnos que no es un estanque sino fuente de agua viva, de la que no queremos dejar de tener sed.

Esa agua produce vida, no define; no sacia, ni mata la sed, sino que la aviva y por eso la Palabra de Dios nos invita a cantar: "mi alma tiene sed del Dios".

¿Qué significa buscar con humildad al Señor? Es reconocer la necesidad de conversión, es decir, no contentarnos con oír, escuchar y hasta aprobar lo que Dios graba en nuestro corazón a través de lo que nosotros entendemos. Esa es la humildad: obedecer lo que Dios requiere de cada uno de nosotros; Él lo quiere y requiere con querer infinito y nuestro querer será vivo si aceptamos animados a pesar de que tengamos que sufrir la humildad de sentirnos indignos e incapaces de amar como ama el Señor.




La Cercanía del Reino De Dios

(Julio 7, 2019)

Un tema indiscutible del evangelio es que el Reino de Dios está cerca de nosotros. ¡Ha sido el mismo Dios encarnado quien lo ha instalado en la humanidad y desde ese momento el ser humano goza de la posibilidad de vivir todas las ventajas del Reino de Dios! Es este un estado que no tiene fronteras y tampoco caben los golpes de estado, pues no necesita relevo de autoridades, ni hay corrupción que pueda deteriorar su fuerza. El Reino de Dios se rige por el criterio divino y brinda su estructura para que los hombres llegan a disfrutar de la paz perenne que Él asegura.

La predicación del Reino de Dios trae consigo la conversión o cambio de mentalidad de todos aquellos que quieran sentirse de verdad ciudadanos de este Reino. La escala de valores en el Reino de Dios entra en colisión frecuente con las diversas escalas de valores que se rigen por los poderes de este mundo. Y sin embargo el Reino de Dios no está lejos de nosotros, sino que se ofrece desde Jesús, ¡el Mesías, como alternativa única del verdadero estado de paz y bienestar universal!







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